Comienza un viaje con buen pié.

13 10 2007

Una joven esperaba el embarque de su vuelo en un gran aeropuerto.
Como tenía una larga espera ante sí, decidió comprarse un buen libro, y
también se compró un paquete de galletas.
Se sentó lo más cómodamente que pudo, y se puso tranquilamente a
leer, dispuesta a pasar un buen rato de descanso
Al lado de su asiento donde se encontraba el paquete de galletas, un
hombre abrió una revista y se puso a leer.
Cuando ella cogió la primera galleta, el hombre también cogió una.
Ella se sintió irritada por este comportamiento, pero no dijo nada, contentándose
con pensar: “¡Que cara dura ! ”
Cada vez que ella cogía una galleta, el hombre hacía lo mismo. Ella se
iba enfadando cada vez más, pero no quería hacer un espectáculo.
Cuando solo quedaba una galleta, pensó: “¿Y ahora qué va a hacer este
imbécil ?”
El hombre cogió la última galleta, la partió en dos y le dio la mitad.
Bueno, esto ya era demasiado. ¡Ella estaba muy enfadada!
En un arranque de genio, cogió su libro y sus cosas y salió disparada
hacia la sala de embarque.
Cuando se sentó en su asiento del avión, abrió su bolso y… con gran
sorpresa descubrió su paquete de galletas intacto y ¡cerrado!
¡Se sintió tan mal! No comprendía como se había podido equivocar.
Había olvidado que guardó su paquete de galletas en su bolso.
El hombre había compartido con ella sus galletas sin ningún problema,
sin rencor, sin explicaciones de ningún tipo.
…mientras ella se había enfadado tanto, pensando que había tenido que
compartir sus galletas con él. Y ahora ya no tenía ninguna posibilidad de
explicarse ni de pedir excusas.
HAY CUATRO COSAS QUE NO PODREMOS RECUPERAR NUNCA MÁS:
Una piedra, después de haberla tirado. Una palabra, después
de haberla dicho. Una ocasión, después de haberla perdido.
El tiempo, cuando ya ha pasado.





Perdón

10 09 2007

Debo escribir un post de disculpa, y es que este fin de semana volví a casa y no pude ver a todos los que me hubiera gustado. Apenas fueron 48 horas en Sevilla, pero necesitaba regresar.

Espero que la próxima visita sea más amplia y con más tiempo. Pero las 12 horas de autobus entre la ida y la vuelta no me deja mucho tiempo en el que descansar, ver a familia, amigos, novia, etc, etc.

Bueno, os dejo que tengo que ir a comprar.





De profesión aprendiz. (VII)

12 06 2006

Recogió la antorcha improvisada, volvió a agacharse y escudriñó la oscuridad de la caverna. El tropiezo le dejó la marca tan famosa de aquel lugar en su brazo izquierdo. Dolorido siguió el camino a gatas. El techo no le dejaba andar al paso normal.

Pronto se haría de noche, debía salir de allí si quería ser Rey. Pendía de un hilo, su vida y todo su trabajo. No iba a dejar de luchar, por muy solo que estuviera.

Siguió gateando.

Nunca había visto tantos insectos juntos, y mucho menos de aquel tipo. En realidad, de tantos tipos. La afasia que le envolvía de vez en cuando sólo le permitía susurrarle al viento, pero nadie podía oírle, tan solo los animales que se acercaban a él curiosos sabían que estaba allí, y el porqué.

Gracias a los dioses no era claustrofóbico, y pudo sobrellevar aquel trote sobre afilados guijarros y bajo un cielo de húmedas estalagmitas con cierta dignidad. Propinaba varías barbaridades cada vez que algún bicho se acercaba a su cara más de lo estipulado en la convención de Ginebra. Dejando entreoír que todavía no estaba derrotado, y mucho menos muerto.

Los espectadores asentados a la puerta de aquel lugar no se explicaban de dónde sacaba las fuerzas para lanzar semejantes improperios. Incluso los árboles se estremecían al ver entrar el aire en la cueva, vaticinando la próxima oleada de chirriantes insultos. Parecía que llevaban sus ramas a unos oídos invisibles pero toscos como la corteza de aquellos alcornoques. Se decían unos a otros: -“¡Que alguien le corte la alimentación al amplificador de la montañita de las raíces…!¿¡ Joder!?”.

Pero nadie se hizo eco de la frase. De hecho, ninguno de los allí presentes conocía el antiguo, milenario e impresionante lenguaje del alcornoque. No por no haber estudiado, sino porque a un ministro se le ocurrió remodelar los planes de estudio hacía ya un tiempo, mucho tiempo. Esto era sólo uno de tantos síntomas que hacía ver cómo se iban perdiendo las buenas costumbres y la cultura.

Otro de los síntomas era que nuestro protagonista no entendía que lo que los bichos estaban haciendo era guiarle hasta la puerta de aquel sitio. No por cortesía, sino porque había estropeado el almuerzo a varias familias de las allí reunidas.

Esto último tampoco lo sabían afuera, en la colina.

Al fin, tras más de media hora y cuarto segundo de arrastrase, ensuciarse y golpearse, salió. Asomó la cabeza y no vio a nadie. Pero sentía miradas curiosas y oídos doloridos.





More than words

26 05 2006

 Una pequeña gran canción.





Mangas recogidas y listo para la carrera.

10 04 2006

Bueno, este post va a ser especial. Como en La Historia Interminable, habrá partes que estén en “rojo” y otras en “verdes”. Pero como se que al menos tengo un lector que no distingue esos colores, pues no voy a hacer la putada de ponerlo en colores. Pondré separadores diciendo: Esta parte va en rojo.
Además la escribimos él y yo juntos, y bueno, se lo debo, así que quedaría feo. Como la historia de Atreyu, no está terminada, veremos a ver cuantas partes hago.

————Esta parte va en rojo————

Érase una vez en un país muy muy lejano, creo que quedaba fuera de Sevilla Este. Que estaba lleno de hadas, elfos, gnomos, y demás especies de la misma ralea, todas autóctonas del mundo de la fantasía. Inmigrantes sin papeles en este mundo de la realidad, por falta de trabajo en su país natal. Doy pistas, Fantasía, sí ese país, el de Fuyu, Atreyu y la Emperatriz infantil.

————Esta parte va en verde————

Érase una vez en un lejano país de fantasía, vaciado de sus seres mágicos a causa de la emigración, porque el trabajo de fauno no esta muy cotizado y todas las madres habrían preferido que sus hijos hubieran sido médicos antes de misóginos, alcohólicos y flautistas de tres al cuarto. En el más lejano de los bosques encontramos a un tipo, si un tipo, porque no suelo acercarme a extraños enormes a preguntarles su nombre, horóscopo, si estudia o trabaja.

————Esta parte va en rojo————

Hay algo de lo que puedo estar seguro. Había un tipo, un poco alocado, corriendo detrás de su razón cada vez que de su boca salía alguna de esas cosas que conocemos como gilipolleces o tonterías, a las que mucha gente era alérgica. La verdad, este tipo se pasaba la mayor parte de su tiempo corriendo. Sí, la mayor parte de su tiempo. Sólo descansaba cuando estaba sólo.

————Esta parte va en verde————

Aquél sitio era frondoso como en todas las historias de héroes que salvan algo, bien sea una princesa en peligro, un pueblo atormentado por un dragón o el propio ego del héroe, el mismo que estudio ciencias puras y luego acabar opositando para una plaza de “Príncipe azul (Tipo C)?. Nuestro héroe de hoy, el tipo, miro aun lado y al otro, se apostó frente al bosque al completo y dijo:

-¡Tú!, ¡bosque de cuento!, quiero vivir aventuras misteriosas y no me lo estás poniendo fácil. Así que ahora mismo quiero que te vuelvas misterioso. Ya sabes, entorna las ramas, frunce las hojas y ya estás quitándote esos pájaros cantarines de las copas de los árboles.

-(El bosque) ¿Qué…?

-¡Ah!, por cierto no sabrás por dónde queda Castillo encantado s/n, cerca de la Av. de los Héroes Caídos por Dragones. Es que soy malísimo para las direcciones.

————Esta parte va en rojo————

Para que no se entienda mal, este tipo se había acostumbrado a decir las mejores tonterías por las mañanas, así que las mejores carreras eran, por ende, matutinas. Una de esas mañanas corrió tanto que acabo no sabe muy bien cómo en un sitio… (Bueno, si sabe cómo, llegó corriendo) … en un lugar por el que seguramente pasaron aquellos seres inmigrantes, que al ver a la policía recogieron sus bártulos un poco a toda prisa y se dejaron el objeto allí.
No sabe muy bien para que sirve, pero por la apariencia no parece ser que sea para el mal. Además tenía un número de serie grabado, lo que le llevó a la conclusión que no era el único. Parecía nuevo, de hecho lo era, y tenía un brillo abrumador. Se lo quedó no sabe muy bien para qué, al menos por ahora.

————Esta parte va en verde————

-(Bosque) Mira, haremos unas cosa, yo te digo dónde queda y tu me dejas en paz, que me quedan sólo trescientos nueve años para jubilarme y ya le he echado el ojo a una colina soleada en Florida.

Puede que “el tipo? suene muy impersonal, pero os comento que iba en blanco y negro, todo él, como si hubiese salido de un viejo capítulo de “Los Monster?. Caminó por lo menos un par de días y sus noches hasta que a la mañana del tercero llegó a su destino, “Urb. Princesa Encantada?, bueno los castillos tipo dúplex se han puesto de moda desde que la fantasía cotiza en bolsa y el más rico del país no es el Rey Justo sino un inglés marisabidillo llamado Potter.

Subió, y subió, sólo eran cuarenta y dos plantas y no tuvo que subir más. Vocifero en la puerta, vio que no funcionaba, tocó al timbre, de nuevo el silencio. Como era un tipo “curioso? se dijo: “eso va a ser que esta encantada? y continuó: “esto lo desencanto yo en un plis?

CONTINUAR?…?





Varias verdades

4 04 2006

Es mentira que sepa lo que quiero,
es mentira que cante por cantar,
es mentira que sea mejor torero
con toros de verdad.

Es mentira que no tenga ambiciones,
es mentira que crezca mi nariz,
es mentira que escribo las canciones
de amor pensando en ti.

Te digo que… es mentira que fui ladrón de bancos,
es mentira que no lo vuelva a ser,
es mentira que nos quisimos tanto
(parece que fue ayer).
Te juro que… es mentira los Reyes son los padres,
es mentira que ha muerto el rock & roll,                                                                          es mentira que sepan a vinagre los besos sin amor.

Para mentiras las de la realidad
promete todo pero nada te da,
yo nunca te mentí
más que por verte reír.
Menos piadosas que las del corazón
son las mentiras de la diosa razón,
yo sólo te conté media verdad al revés
(que no es igual que media mentira).

Es mentira que no tenga enemigos,
es mentira que no tengan razón;
es mentira que acepte que el ombligo
del mundo no soy yo.

Es mentira que nunca te he mentido,
es mentira que no te mienta más;
es mentira que un bulo repetido
merezca ser verdad.

Es una gran mentira que mientan los boleros;
non e vero que nos dieran las diez;
es mentira que sea un caballero
cuando nadie me ve.

Repito que… es mentira el cristal con que me miras;
es mentira que dude de dudar;
es mentira que más de cien mentiras
no digan la verdad.

Mejor que yo miente la necesidad;
sabe de sobra cómo hacerte llorar;
mi crimen fue vestir
de azul al príncipe gris.

Mira las piernas de la desolación,
llevan las medias que rompió la pasión;
yo sólo canto en blues
del que perdió el autobús.

Los sueños dicen la verdad corazón;
dímelo todo, miénteme, por favor;
yo sólo pretendí
comer reina con alfil.

Pídele cuentas a la pura verdad
que no se pringa, que no tiene piedad;
yo sólo me colgué
medallas que no gané.

 

Letra: Joaquin Sabina. 





Menuda semanita.

24 02 2006

No, no ha sido una buena semana. Pero bueno, la vida no es un camino de rosas y hay que seguir adelante. Como dice alguien que me gustaría conocer:

“Es mejor caminar que parar y ponerse a temblar”

Y es que, a falta de una parte de una asignatura y el proyecto fin de carrera, he suspendido el examen de ese trozo de asignatura que me queda colgando. Y bueno, no me lo esperaba.

 Hoy he llegado a casa y me han dicho que mi abuela está otra vez en el hospital despues de una semana. Con un principio de angina de pecho. La verdad es que esta mayor, y los achaques de la edad es lo que tienen. Sólo me queda pedirle a Dios le de fuerzas a mi tio que vive con ella y es quien la cuida, y a nosotros para que nos esforzemos más en ayudarle.

Espero que la semana que viene me sonría la vida y a todos los que tengo a mi alrededor. Se que no llevo una buena racha pero bueno, tiempo al tiempo y bla bla bla.

Supongo que después del unplagged, o como se escriba, que haremos en casa de un amigo me alegre un poco.

Después de todo esto de la vida nunca a sido fácil de llevar y hay que tener una actitud positiva si no uno se hunde.





La magia tiene forma.

13 02 2006

Hay una leyenda que dice que existe un sitio en el que siempre es primavera. Que los campos están siempre en concierto multicolor sin descansos. La brisa galopa por encima de las flores dando ritmo al compás que marcan los pájaros con sus trinos y el ondular de sus alas.

Tras los campos está el bosque, verde, lleno de vida, y tras el bosque está, como siempre, la parte prohibida en la que muy pocos se atreven ni siquiera a pensar. Tampoco es que fuese un lugar tétrico y oscuro, sólo lo parece cuando se compara con los alrededores.

Y es por ello, que a ese tipo de lugares se le atribuyen cuentos, se escriben historias y borradores para luego pasarlos a limpio y darles un tono aún más tenebroso con un tipo de letra barroca.
Pero los que escriben esas historias no saben que se equivocan en el objeto en el que centran sus inquietudes. El lugar es sólo el continente. Lo inquietante es el contenido, la fuente de donde manan tantas historias tan aterradoras y algunas veces maravillosas. 

Este continente encierra un pequeño altar. Un altar de mármol de la más alta calidad. Ornamentado con unas tallas un poco curiosas. Están grabadas unas voces que simulan que han vencido. Alguien resbalándose del cielo y tropezándose con el suelo. Una pareja de mariposas danzando, haciendo un homenaje al viaje de una nube. Y otras muchas escenas que se antojan imposibles de describir a este inexperto escritor.

En realidad, parecía que el altar y sus tallas estaban vivos, y es que el altar respiraba tiempo y las tallas sabiduría. Un tiempo infinito y una sabiduría que respondía a todas las preguntas nada más aspirarla.
En lo alto del altar hojas de laurel y olivo, impolutas y perfectas, como recién colocadas. Y sin embargo daba la sensación de que llevaban ahí mucho tiempo. Lo único que hacía presagiar que aquello estaba recién colocado era la vela encendida en el lado derecho, nueva e inconsumible. La llama bailoteaba a la par del azar más preconcebido.

Y acunada en el centro, semidormida, la magia con forma. Cualquiera puede adentrarse y cogerla, no hay trampas. Sólo el deseo de hacer feliz al que se cruce por su camino. Esa es la imposición del que te ofrece la magia. Pocos se han atrevido a adentrarse y cogerlo. Los prejuicios del sitio, y las historias que cuentan de aquel lugar hacen incluso que el más fuerte y valiente se lo piense dos veces antes de entrar, enfrentarse a los más increíbles peligros inexistentes y coger el tesoro que pocos conocen y tantos anhelan.
Esto no es habladuría pero, hubo una vez un intrépido ignorante de todas esas cosas que se adentró allí. No es una historia inventada porque conozco al tipo.

A este ignorante resulta que le gusta mucho descubrir rincones y recovecos hermosos, y aquél lugar le estaba llamando. Bueno, el lugar no, más bien lo que había allí dentro como he dicho antes.
Aunque era nuevo en aquel lugar, no se preocupó de preguntar qué había más allá del bosque. Y una tarde que se antojaba a todo el mundo perfecta, se acercó al bosque, se apostó frente a él al completo y dijo:

-¡Tú!, ¡bosque de cuento!, quiero vivir aventuras misteriosas y no me lo estás poniendo fácil. Así que ahora mismo quiero que te vuelvas misterioso. Ya sabes, entorna las ramas, frunce las hojas y ya estás quitándote esos pájaros cantarines de las copas de los árboles.

-(El bosque) ¿Qué…?

-¡Ah!, por cierto no sabrás por dónde queda Castillo Encantado s/n, cerca de la Av. de los Héroes Caídos por Dragones. Es que soy malísimo para las direcciones.

-(Bosque) Mira, haremos unas cosa, yo te digo dónde queda y tu me dejas en paz, que me quedan sólo trescientos nueve años para jubilarme ya le he echado el ojo a una colina soleada en Florida.

Disfrutó del paseo, poca luz dejaban pasar los frondosos árboles, le gustó. Esa tímida penumbra le estuvo observando todo el camino, era la primera vez que veía a un senderista que disfrutaba realmente de lo que estaba viendo. Además ese individuo era inquietante, parecía que estaba allí solo de camino; ella, la penumbra, sabía que iba hacia aquel lugar y decidió mostrarle lo más hermoso de sus entrañas para hacerle más fácil el caminar y acallar, si cabe, la voz que llamaba al senderista.
Pero no lo consiguió, se esforzó la penumbra, pero se equivocaba como la paloma. Perdió y él llegó a la frontera del bosque.

Le gustó lo que vio. La verdad, no me voy a parar a describir aquella colina verde azulada rodeada por el borde del bosque con un pequeño altar en la cima.

Inquietado por aquella visión, no sintió miedo, no salió corriendo. Todo lo contrario, avanzó impulsado por algo que tiraba de él y le llevaba hasta aquel altar. Se quedó sin aliento al llegar a la cima y respirar el aire que le rodeaba. Le atrajo la vela, las hojas de laurel sonrieron al verle y las tallas le señalaban el lugar.

Agarró la magia echa forma con la mano derecha, ella se lo pedía. y se marchó de aquel lugar.
 





Bienvenida Marta

17 01 2006

En la oscuridad de tu primer sueño, tomaste tu primer soplo de aliento de las manos de una palmada en el pompis, y la viste. La que te era tu cuna, la que es tu primera visión y la que será tu cuna de aquí a un tiempo.

 

Has dejado de sentir su corazón, su calor, su alimento, pero no por mucho tiempo. Llorarás para que de vez en cuando te devuelva esos recuerdos. Y lo hará cada dos horas, recomendado por la mano amiga que te separó de tu madre.

 

Dios te ha puesto en el mundo por alguna razón. La primera que se me ocurre es llenar de alegría a una familia que te estaba esperando. Ahora estás bajo la lluvia, al igual que el mundo, pero no te preocupes, porque tienes paraguas de sobra.

 

Ahora eres pequeña, todavía no eres completa, pero el tiempo te ayudará y tus padres te sostendrán con cariño. Habrá buenos y malos momentos, no te engaño, pero créeme si te digo que merece la pena seguir adelante.

 

Cuando necesites algo pídelo, llora, no te cortes, alguien te escuchará, aún cuando crezcas.

 

Bienvenida al mundo Marta, mis mejores deseos para ti y tu familia.





Oda al 13

14 01 2006

El número maldito, ¿por qué?, pues no lo entiendo, es un número más. Como tantas supersticiones, malos augurios, mala suerte. Pasar por debajo de una escalera, que se cruce un gato negro, y un largo etcétera escrito con “sangre? en algún libro de tapas orondas, duras y oscuras.

Incluso habiendo cumplido la mayoría de edad nos asusta mirar debajo de la cama con la habitación a oscuras. Muchos miedos se encierran en ese baúl invisible de debajo del colchón. Y cuando asomamos la cabeza, cuesta no pensar: “¿y si…??. Curiosas tradiciones son las que guían la vida de los asustadizos en un mundo en el que la felicidad no es noticia en los telediarios. De hecho la melodía de apertura de los noticiarios es capaz de hacerme cambiar de humor. Hasta me parece que ese sonido es el que acompaña el gemido de las puertas del infierno. Es por eso por lo que dejé de ver las noticias en la caja tonta y decidí leer, de vez en cuando, la prensa digital. ¿Pero qué prensa digital leer? Por supuesto, los blogs de los amigos y algunas páginas de tecnología. Y la radio, por supuesto. Fiel amiga, conspiradora conmigo en lo que un día fue el más feliz de mi vida. Hace algo menos de veinticuatro horas.

Malos tiempos para la literatura deben ser si dejan que gente como este “autor? le escriba una oda a un número. Así que sigamos por donde lo dejamos. Como decía, el 13 es el número primo más maltratado por la historia. El 5 el más maltratado por la sociedad, pero como yo soy el que escribe aquí. Me quedo con el 13, porque ahora significa mucho más para mí ese número.

Gracias 13, por existir, porque si no existieras, yo no sería lo que soy hoy.