No miréis

6 06 2006

No miréis al cielo nunca, esperando hacer fortuna.

Las luces de la ciudad os impedirán ver la luna.





Despertar

3 05 2006

Hace ya unos años que dejé de jugar a los cromos y hace relativamente poco que entendí que hay cosas que no se piden, sino que se quitan, o mejor dicho, se roban. A veces silbando, haciéndose el sueco, otras veces avisando.

Unas veces son besos, otras veces son silencios, otras miradas, otros gestos. Un ladrón de guante blanco me dijo una vez, que lo único que importa es intentarlo. La emoción del momento de incertidumbre de conseguir lo que quieres es, a veces, mejor que el instante en que cae en tu mano ese algo.

Sólo a veces….

Sólo a veces despierto y me siento en la cama, miro a la ventana y la persiana está echada. Ojeo la ropa del día anterior y busco… no sé muy bien el qué, quizás la que mire mañana.

Recordando lo que ha acontecido en el día anterior miro el reloj, adivinando lo que vendrá apago la alarma.

Ya he tomado la tercera bocanada desde que recuperé la conciencia y el tercer parpadeo de mis ojos me sirve para comprobar que el suelo sigue donde lo dejé.

Todas las emociones que me han atravesado últimamente, me han vapuleado, pero no acaban conmigo.

Algunas emociones hacen rotos, pero yo no voy a aterrizar, ahora mismo, no voy a volverme gris.

En algún lugar hace un tiempo encontré un par de alas que me han llevado a hacer cosas que nunca pensé. Y ahora me llaman para felicitarme desde la capital, por el trabajo realizado. Desinteresadamente, por diversión y admiración.

Y me has llamado…

Y me ha llamado sólo para decirme que le gusta.

 

Hace ya un tiempo que te escucho, alguna que otra letra la cambiaría, porque resulta que, como estás leyendo, hay gente que escribe que no te olvidará.

Muchas gracias.





Sólo en cuatro post.

2 04 2006

La de cosas que se podrían escribir en cuatro post. Sobre todo de los míos. Pero bueno no voy ha hacerlo, se que algunas veces me pongo insufrible, pero hoy se donde está el final.

Voy a describirme un poco, no voy a tardar mucho.

Cariñoso, paciente, crédulo, grande, sincero, y me gusta correr el riesgo de equivocarme. Esto último lo hago con mucha frecuencia, y no se me quitan las ganas de seguir haciéndolo.

Aún así, no soy de los que abandona cuando el viento sopla más de lo normal porque pienso que puede que sea esa la experiencia que me pueda hacer volar.

Pero hoy se ya, dónde está el final.

Y el final de este post es este.





Lo que se puede echar de menos de un droide de protocolo

30 03 2006

Parece ser que me lo quieren poner duro, pero no podrán conmigo.

Puede que ya no sea el príncipe azul que era antes, pero no os engañéis, sólo es el color, he desteñido un poco. Porque la fuerza la sigo teniendo.

Hoy han mancillado a mi pobre C3-P0, se han llevado su módulo bocal. Mira que me quejaba de las tonterías que puede llegar un droide de protocolo con aires de grandeza, pero se le hecha de menos.

En fin, ataviados con el Halcón Milenario nos presentamos Chuwaka, el Maestro y yo en comisaría para denunciarlo y bueno, mañana toca perder la mañana en ir al seguro y veremos a ver que más.

Así que nada, hay que seguir pa’lante. Respirar hondo y seguir haciendo este camino, y mentando a un grande:  el camino no es suave pero hay que andarlo que es mejor caminar que parar y ponerse a temblar.

Pues eso, a tomar el sol para coger color y al toro.





Luna

9 03 2006

Hoy he vuelto mis ojos al cielo durante un momento. He podido distinguir un par de estrellas mientras la buscaba. Y allí estaba. No estaba totalmente seguro de si esa punzada que sentía en mi nuca era por sus miradas, pero sí. La pillé con las manos en la masa, justo en el momento en que intentaba esconderse tras una nube.

Nunca ha sido mi amiga la Luna, la verdad, no se muy bien porqué. Supongo que nunca nos han presentado debidamente.

Aunque nací una octava noche de Octubre parece ser que ella estaba ocupada atendiendo otros asuntos y yo, como siempre, pasé desapercibido. Supongo que su tiempo se destila al designio de cosas más importantes, y a mi las bebidas alcohólicas tampoco me tiran mucho, así que no le doy mucha importancia a ese astro al que de vez en cuando le cuento cosas.

No se si me escucha, pero bueno, ahí está, y como no tiene mucha libertad de movimiento tiene que aguantar mis retahílas, le guste o no.

Esta vez sabía que me estaba mirando, me vigilaba, y le dije: “¿Cómo va eso?? y en silencio me respondió a gritos: “Soy tuya?.

Al menos creo que fue eso lo que me dijo, no estoy muy ducho en lenguajes interplanetarios pero creo que fue algo así. Me hice el duro, y le dije:

“Lo siento, pero hoy sólo me interesan tus estrellas, por lo menos me dan más conversación.?

Y cayó, se puso la chaqueta y se fue, en cuarto menguante.

Volví a sentir su punzada cuando me fui a perder de su vista, me detuve, con el cigarro en la mano, y le dirigí una pequeña frase: “Siempre nos quedará un patio.?

No llego a entenderme muchas veces, pero no es mi noche.

La noche me recorre en el alma, ella gime en el cielo lejano, pulpa encendida de estrellas, Luna de sabor a Luna aderezada con algodón de nubes.

Hasta pronto Luna. Dios nos proteja.





Finde

3 03 2006

Bueno, el día promete. No son ni las 10 y 20 de la mañana y ya tengo dos posibles planes y no tengo muy claro qué hacer.

El primero, el que me ha propuesto el camarero de la facultad, amigo mío. Para irnos de marcha no se muy bien a donde.

El segundo, el que me ha propuesto uno del congreso que se organiza estos días en la Universidad. Con peña que ha venido de varias partes de España. Hoy termina el congreso y bueno, como todos los congresos, el último día de juerga nunca acaba mal. Jeje.

Así que en esa tesitura estoy. Un símil sería que te pusiesen en una mano una mujer con poca ropa, escondiendo lo necesario para que la imaginación entre en acción, y en la otra mano una bañera llena de mermelada de frambuesa.

¿Qué haría un tipo normal, por no decir un paria?

Efectivamente:

¡Juntar las dos manos!

 





Finde

27 02 2006

Bueno, este finde hemos estado en casa del señor Moods. Nos hemos dedicado a developear, jugar y grabar un acustico con no mucha calidad. Creo que voy a ir poniendo todas las canciones que han pasado por los hilos de cobre del microfono, pero aún no. Están en fase de postproducción.

Algunas son canciones melancólicas, otras más animadas y bueno, supongo que un poco de todo. Todavia estamos gravando, así que van a ser unas cuantas.

Os pongo la letra de una canción, para que no intenteis matarme cuando las oigais. No canto muy bien, pero bueno, es lo que tiene tener ganas de cantar. Son todo versiones, así que no os quejeis que con los medios que tenemos es lo mejor que podemos hacer para ser un acústico.

Aqui va la letra de una canción que me gusta mucho:

Cuando todo va mal, lo peor es parar al pianista,

porque al final de la historia, él siempre lo hace bien.

Cuando todos desafinan, lo peor, es disparar al pianista.

porque en el último extremo, su nota es la que ha de ser.

Si es que te han abandonado, él sabrá con qué canción,

acompañar el vacío que quedó en tu corazón.





Tormentas

24 01 2006

Se me ha ido otra vez, y voy ha hablar de tempestades. Y es que cada vez que se acerca la hora de abandonar el humilde despacho en el que trabajo veo las nubes negras cerniéndose sobre mi cabeza.

Corro y corro, pero me siguen. Compañeros, que sé que son fieles, me acompañan un trecho, me ayudan a quitármelas de encima. Pero eso es algo que sólo puedo hacer yo mismo. Cuando ya no pueden seguir mi camino, tienen que seguir el suyo, me veo sólo, una vez más y un día más.

Intento protegerme de mil y una formas. Intento controlar lo que se me viene encima manejando y encaminando mi interés hacia otros pensamientos. En concreto, hacia unos ojos a ratos verdes que me recuerdan que llevo ya algo más de tres meses vivo.

En la soledad de mi camino, veo la tormenta más cerca en cada vuelta de volante, no sé muy bien porqué me dirijo a ella., podría dar la vuelta y alejarme, pero no me queda otra. Tengo que volver.

Levanto la mirada y atisbo el accidente geográfico a lo cerca. En la cima de esa montaña que llamo hogar veo el resoplar de los vientos y el devenir de los jirones de cielo que parecen caer sobre las afiladas laderas.

Y llego a su falda. Tomo aire para empezar a escalar, me armo con el equipo de supervivencia, un poco de paciencia y me digo: “Bueno, puede que hoy sea diferente.?

Y empieza la subida. No cuesta mucho, la verdad, ya he hecho este camino muchas veces y me conozco al dedillo cada recoveco. En realidad, el camino de ascensión que sigo está ya desgastado y amoldado a mis manos. Algunas veces pienso que aquellas grietas están puestas para mí y sólo para mí. Diría que son incluso amigas, ya no están afiladas como al principio, están echas a mis dedos y mis dedos a ellas.

Con la altura y el esfuerzo, noto que me falta el aire. Pero la tempestad, creo que no sabe, que de un tiempo a esta parte tengo ayuda. Aliento amigo el que me da pensar en esa mirada.

La tormenta no ha empezado, y parece que no lo ha hecho en todo el día. La pared escarpada está seca y hace más rápida la subida.

Y llego a la cima. Me abro la camisa dejando mi pecho al descubierto, sabiendo lo que la tormenta me tiene destinado, como todos los días. Dejo lo que traía conmigo en el suelo y a la vista, ordenado, como siempre. Y espero paciente.

Tiene que llover, así que cierro los ojos y confío en que empiece y termine pronto. Sólo espero que al menos las llaves del coche sigan donde las dejé cuando todo pase. Espero y espero, imagino que nunca cierras los ojos, no pestañeas. Alzo los brazos creyendo que estás aquí, y mi propio tacto me juega una mala pasada. Ha empezado a llover.

El agua empieza a empaparme, y noto las gotas resbalar por mi espalda. Y me digo: “Sólo es agua, no me dolerá? Pero está fría y se cala hasta los huesos. Pronto pasará. Y pasa. Sigo donde me quedé, imaginando tu pupila en el horizonte, acompañada por un arco iris poniente inmaculado y perfecto. Y sigo corriendo, como si tuviese alas en los pies, no toco el suelo.

Un trueno retumba en el exterior y mi interior se encoge. Paso del sueño a la vigilia tan rápido que me desoriento. Me sorprendo medio descansado medio empapado. La tormenta, está dormida, pero está ahí. Latente y paciente me dice desde su sueño lo mismo de siempre: “Tienes que volver y aquí estaré.?





Vals nocturno

15 01 2006

La luna estaba despierta, había quedado con algunos amigos. Las leyes de la gravitación llegaron primero, como siempre, para cerciorarse de que todo iba como debía ir. Luego llegó el lucero, como siempre, elegantemente tarde, no más de diez minutos. Al rato aparecieron las coquetas estrellas, como siempre, tardaron en maquillarse.

En un patio de adoquines colorados y platos sevillanos en las paredes, un servidor observaba el vals. Chupa de cuero, como siempre, puntual como nunca. Me había llegado un sms para que no me perdiera la cita.

Las estrellas se ocultaban tras las luces de la ciudad. Coquetas y tímidas, así son. El lucero no desaparece, le gusta llamar la atención. Sólo un espectador, y la luna me miraba a los ojos, pero, lo siento, esta vez no querida luna. No tienes sus mejillas ni el color de sus ojos.

El frío se convirtió en mi aliado y pacté con el viento. Aquél transformó mi respiración en bao, y éste lo interpuso entre la luna y yo. Sin darme cuenta, mis exhalaciones se transformaron en nubes que desviaron mi atención de un espectáculo que estaba acostumbrado a disfrutar solo.

Y me olvidé del espectáculo celestial que pensaba era sólo para mi.





Esta noche he tenido más de lo normal

10 12 2005

Y tu cuerpo se me antoja el eslabón, entre la tierra y el cielo, lo real y lo irreal,esta noche he tenido más de lo normal.

Debe ser que por fin soy siguiente en lista de espera de sujetos a ayudar en esta maltrecha esfera.

Y te han puesto encima mio para siempre y por jamás, esta noche he tenido más de lo normal.

Y bañarnos en sudor, hasta que no brote más, de mi piel y de tu piel. Conversar hasta morir, y volver a conversar, hasta pegarnos la lengua al paladar.

Es por eso que esta noche he tenido algo más de lo normal, y prometo hacerte socia de mi piel. De mi sangre y de mis huesos, pues no tengo mucho más.