Permitidme que sea un poco egocéntrico en este post, pero es que comienza una nueva etapa en mi vida. Una amalgama de sentimientos me atraviesan el pecho y no se muy bien si reír y/o llorar. Hace cuatro años comenzó la, hasta ahora, mejor etapa de mi vida. Empecé a hacer lo que realmente me gusta, aprender, programar, enseñar. Conocí un montón de gente nueva con la que disfrutar, e incluso ayer, algunos con los que, por una razón u otra, no nos vemos mucho, me dicen: “tienes el blog muy poco actualizado”.Y aquí estoy, delante de una página en blanco intentando, no se, quizás desahogarme un poco.
Le debo a tantas personas tanto, que no sé muy bien cómo empezar. Así que ahí va.
Muchas gracias a todos por vuestra compañía, cariño, compresión, salidas nocturnas y diurnas. Aunque no nos veamos, estaréis siempre conmigo, y yo con vosotros. Aunque os suene raro en estos tiempos que corren, para mi significa mucho el deciros que estaréis siempre en mis oraciones.
Gracias a todo el equipo de Doñana y de la B1.30 con el que he compartido los últimos dos años de mi vida:
Gracias por dejarme participar de todo eso, realmente os quiero y nunca os olvidaré. Para mí siempre seréis el mejor equipo con el que he trabajado y con el que se puede trabajar.
La razón de todo esto es que empiezo una nueva vida en una nueva ciudad, Madrid. Empiezo en un nuevo trabajo. Me voy de mi tierra, me alejo un poco de mis seres queridos. Todo porque en Andalucía, como en muchos lugares, no se invierte en lo que se debe invertir. Esto es, en la prosperidad de sus ciudadanos. Seguramente es exagerado lo que voy a decir, pero me siento un poco como un emigrante que debe abandonar su tierra para buscarse un futuro. Sé que no soy el único, ni lo seré, pero me da pena tener que alejarme de lo que durante 27 años ha sido mi hogar.
Bueno, no voy a convertir esto en una reivindicación ni nada, como sabéis no soy muy listo y no tiene sentido alguno empezar un debate.
Lo que quiero decir es que os quiero a todos, que volveré algún día. Mientras tanto, tendré que conformarme con venir fines de semana, puentes, vacaciones, etc.
Tengo que nombrar a mi familia, que tanto han hecho por mi y tanto se han sacrificado para convertirme en un hombre, aunque discutamos, os quiero.
A ti Sandra, por darle sentido a mi vida, por quererme, por dejarme quererte, por darme el año y dos meses mejores de mi vida. Te aseguro que no voy a dejar ni un segundo de pensar en tí. Y bueno, ya te diré todo lo que no puedo decir por aquí.
No es un adiós, es un hasta luego.
Comentarios recientes