En la sierra de Huelva

31 07 2007

En mitad de la sierra de Huelva, he disfrutado junto a la nueva familia que me ha acogido como a uno más. Como si me hubieran encontrado en mitad de la carretera, sin mucho que ofrecer, pero con mucho que querer.
Es increíble la nostalgia que puede sentir el ser humano, cuando, como en este caso, intenta revivir tiempos pasados, mejores quizá, pero con las comodidades del siglo XXI. Rodeados por árboles frutales, gallinas y alimañas. Tomemos ésta última palabra como sinónimo de ciervos y jabalíes para que la matriarca se sintiera menos incómoda y más tranquila. Aunque descubriera el significado al poco de llegar a tan maravilloso lugar. Desafortunadamente no podría disfrutar de sus programas favoritos de la televisión. Pero aunque lo niegue, le ha gustado el cambio forzoso a sentarse en mitad del monte y disfrutar de los olores, colores y sonidos de pájaros y campanas de iglesias lejanas marcando el paso del tiempo.
 El aventurero cabeza de familia, incansable, dicharachero, con una lengua incansable, reproduce historias y anécdotas tanto de día como de noche. Como una alimaña más del monte recorre sin pestañear las pendientes rupestres descubriendo un olor diferente a cada paso, a cada roce con cada espécimen de flora local.
Primogénita y famosa, disfruta tanto o más que su padre con las vistas. Su desarrollado sentido del olfato se desborda con tantos colores que tiene el viento, y los aromas que es capaz de ver en el aire. “Malditos fumadores”,  rezuman los poros de su piel cada vez que cruza por las zonas debidamente señalizadas por la presencia de las tres chimeneas andantes.
Y qué decir de la “chuca”, la reina de mis pensamientos, como niña pequeña con un juguete nuevo, un nuevo mundo a explorar y a conquistar. Como hizo conmigo, ya es dueña y señora misericordiosa,  lenta a la ira y rauda en sonreír y en querer a todos los miembros de esta familia.
Yo, como espectador asombrado no puedo hacer más que batir las palmas por tal espectáculo de naturaleza y convivencia, intento no distraer ni interrumpir a nadie, aunque me sienta como uno más entre ellos.





Vacaciones

19 07 2007

Bueno, pues nada, eso, voy a estar por ahí, perdido de la mano de Internet durante diez diítas. No voy a poder ver el correo ni nada, así que no me mandeis mucho que no voy a poder responder hasta el 1 de Agosto.

Sed siempre prudentes pasadlo bien y disfrutad lo que podáis.

Un abrazo a todos, y que la paz del Señor esté con todos nosotros.





La calma

14 07 2007

Era tarde y estaba sentado. Había estado cansado otras noches, pero esta no. El olor de la noche de verano se precipitaba por la ventana en la habitación, con calma almizclera. Leer el resto de esta entrada »