Carros y carretas

21 05 2006

Caminaba con mi padre, cuando él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:

-Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas alguna cosa más?

Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí:

-Estoy escuchando el ruido de una carreta…

Dijo mi padre:

-Sí, es una carreta vacía.

Pregunté a mi padre:

-¿Cómo sabes que es una carreta vacía si aún no la vemos?

Entonces mi padre respondió:

-Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía va la carreta, mayor es el ruido que hace.

 

Me convertí en adulto y hasta hoy, cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y haciendo de menos a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo: “Cuanto más vacía va la carreta, mayor es el ruido que hace.”

 

La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas.

Y recordad que existen personas tan pobres que lo único que tienen es dinero.

“Nadie está más vacío que aquel que esta lleno del Yo mismo.”

“Seamos lluvia serena y mansa que llega profundamente a las raíces, en silencio: nutriendo”.