Siguió tirado en la cama durante varios dÃas, sólo le estaba permitido levantarse para ir al baño y para sentarse en el sillón. Bueno, por lo menos podÃa moverse un poco.
SolÃan almorzar los dos juntos, al lado de la ventana, junto a las vistas que proporcionaba la habitación al jardÃn del hospital, se contaban cómo habÃa ido el dÃa. Teniendo en cuenta que aquél reino estaba en guerra, ella le decÃa lo que estaba intentando hacer para detenerla.
Eran técnicas inteligentes, pero se parecÃan demasiado a ejemplos de libro. Él siempre le decÃa que en su experiencia habÃa que arriesgarse un poco, ya que los libros que su equipo podÃa tener para estos casos, también los tendrÃan los equipos de los reinos en guerra. Sin embargo ella le replicaba diciendo, que esa forma de actuar ante tales contingencias le habÃa valido a su pueblo para mantener la neutralidad durante mucho tiempo.
Él estaba de acuerdo en todo lo que decÃa, al fin y al cabo era ella la reina y él un simple comerciante que no tenÃa ni idea de polÃtica ni de enfrentamientos armados, asà que confió en el buen hacer de ella, ya que se sabÃa lo que se hacia. Se lo demostraba en cada paso que se tomaba. Y parecÃa que las cosas no iban del todo mal.
No, por supuesto que no, al cabo de una semana ya le dieron el alta y regresó al motel en el que se hospedaba.
Durante el camino de vuelta vio cómo la gente habÃa rehecho todo. Se seguÃan viendo los destrozos que habÃa producido el bombardeo de hacÃa unas semanas. La gente se habÃa acostumbrado, y en la expresión de sus caras se veÃa que sabÃan que todo volverÃa pronto a la normalidad.
A parte de esto, la única diferencia que habÃa con respecto a los paseos que habÃa dado antes de la guerra por aquellas callejuelas eran los soldados que se veÃan aquà y allÃ.Se cruzó con el músico del tercero y se pararon a hablar un rato sobre todo lo que habÃa pasado. Y bueno, parece que el nuevo disco que estaba grabando no iba a estar mal. Todos saben que con estas cosas la inspiración viene pisando fuerte y a los artistas nunca les viene mal.
Músico: Si, te observé saliendo como una exhalación del motel, y bueno, voy a serte sincero, hay una canción sobre ti. No puedo olvidar la cara que tenÃas. Alguna tarde si te parece podemos tomar algo y si te hace la escuchamos.
Comerciante: Estupendo, me alegra ver que todo parece volver a la normalidad. Ya nos veremos.
Entró en la habitación y él no lo esperaba pero cuando entró en la habitación se dio cuenta de que la habÃa echado de menos. Una especie de melancolÃa mezclada con alivio, pero agitado, no revuelto.
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