El número maldito, ¿por qué?, pues no lo entiendo, es un número más. Como tantas supersticiones, malos augurios, mala suerte. Pasar por debajo de una escalera, que se cruce un gato negro, y un largo etcétera escrito con “sangre� en algún libro de tapas orondas, duras y oscuras.
Incluso habiendo cumplido la mayorÃa de edad nos asusta mirar debajo de la cama con la habitación a oscuras. Muchos miedos se encierran en ese baúl invisible de debajo del colchón. Y cuando asomamos la cabeza, cuesta no pensar: “¿y si…?â€?. Curiosas tradiciones son las que guÃan la vida de los asustadizos en un mundo en el que la felicidad no es noticia en los telediarios. De hecho la melodÃa de apertura de los noticiarios es capaz de hacerme cambiar de humor. Hasta me parece que ese sonido es el que acompaña el gemido de las puertas del infierno. Es por eso por lo que dejé de ver las noticias en la caja tonta y decidà leer, de vez en cuando, la prensa digital. ¿Pero qué prensa digital leer? Por supuesto, los blogs de los amigos y algunas páginas de tecnologÃa. Y la radio, por supuesto. Fiel amiga, conspiradora conmigo en lo que un dÃa fue el más feliz de mi vida. Hace algo menos de veinticuatro horas.
Malos tiempos para la literatura deben ser si dejan que gente como este “autorâ€? le escriba una oda a un número. Asà que sigamos por donde lo dejamos. Como decÃa, el 13 es el número primo más maltratado por la historia. El 5 el más maltratado por la sociedad, pero como yo soy el que escribe aquÃ. Me quedo con el 13, porque ahora significa mucho más para mà ese número.
Gracias 13, por existir, porque si no existieras, yo no serÃa lo que soy hoy.
Para mà tiene más significado el 17… pero bueno, eso es lo que nos diferencia, que a cada cual le corresponde un número.
El mÃo fue el número de Jordan en los Bulls, tan primo como la inocencia y como los familiares de asueto. Ahora el trece dejará de ser parte sucesión ordenada y será el comienzo de la tu flecha de tiempo y de tus sucesos de mañana y pasado el dÃa despues de hoy. Suerte con tus miedos, desidia para tus pesares y pastel de manzana para tus soledades.
Creo conocer el porque de tu oda al 13. Yo soy todo lo contrario a lo que un triskaidekafóbico y desde ahora tu serás tambien lo contrario a un paraskavedekatriafóbico o friggatriscaidecafóbico.
En mi caso el número 7 inunda mi vida…
Mine is thirteen too!