La guerra (I)

30 01 2006

Las vías de comunicación pasaban por este reino, y no se sabía muy bien cómo, el centro de inteligencia era el mejor de todos los que había en esa marabunta de países. Como neutral que se declaraba, tenía que cuidarse bien las espaldas, así que gran parte de su producto interior bruto se destinaba a entretejer una complicada y ambiciosa red de escuchas por todas partes.

Captaron el siguiente comunicado:

“¡Honorable pueblo formante del FFI!, ¡no puedo más!, ¡me levanto en armas contra el sistema y promulgo un golpe de Estado!
 

Sí, habéis oído bien, asumo el mando del FFI, que ahora renombro como FFI auténtico, asumo el generalato, comandancia de Traspe en grado sumo y gobierno total sobre chuperres, perigras y guiris que se crucen por este territorio.
 

El gobierno, tiene la culpa, un desliz más para la colección de esta basura de Desgobierno que nos gobierna.
 

Hemos admitido el uso del catalán, y de todas las lenguas foraneas, pero lo que no estamos dispuestos a admitir son los siguientes puntos:
 

- Secuestro del general, Alexesc ahora destituido,  en Cataluña por una fémina lusa.
- Secuestro del superintendente, logístico, y abanzadilla, ministro de
asuntos exteriores y mejor amigo: Anjemero, por parte de una fémina gala (muy simpática por cierto).
- Secuestro del reverendisimo Senescal de la orden mayor de la Chuperre por parte, esto si para mi es doloroso, de mi propia hermana.
- Secuestro de ministro de mimetismo con los camaleones, resolución de
práctica adversas y cuñaisimo: Low por parte de una fémina de la localidad insigne de Pilas (muy simpatica tambien).
- Sucesivos intentos de secuestro a Juala Dosev, ministro de comercio por una chavalita hispalense.
 

Sólo queda en activo el comando Oliva, con sus tres máximos exponentes a la cabeza:
 

-Yo, JuaCri Docad, recién plocamado caudillo de la causa y defensor de la hermandad.
 

- Jesmore Marez, asume gran parte de los ministerios en especial los de chuperres, perigras y guiris y también la facción madridista de esta hermandad
 

- Capi, musulman de nacimiento, cristianado en la villa de Espera, señor de Ronda y maese matasanos.
 

No nos declaramos usurpados, tenemos vida propia, somos elementos sociales e intentaremos realizar numerosas quedadas.
Esta es nuestra proclama, por un FFI Libre, en Primera!!!!, Viva el
FFIIIIIII!!!!!
 

Hasta la quedada o muerte, Venceremos!!!!!
 

La alternativa, el progreso, el futuro, por el cambio.�


 Se hizo un especial seguimiento de todas las posteriores comunicaciones a los receptores de este mensaje tan inquietante, obteniendo como resultado la respuesta del tal Alexesc:

 Se hizo un especial seguimiento de todas las posteriores comunicaciones a los receptores de este mensaje tan inquietante, obteniendo como resultado la respuesta del tal Alexesc:

“¿Destituido? ¿Pero como osas?? ¿Tu también, Juacri Docad, hijo mío?
A ti que te enseñé los entresijos del baile mortal…. que fuiste mi mejor discípulo… que te crié como a un hijo!!!  Este golpe de Estado es contrario a la legalidad vigente, a la constitucionalidad. Además, yo no he sido secuestrado por nadie, estoy bastante lejos de esa situación, y por el contrario el Comando Oliva como bien se dice, esta mas que entregado al enemigo. Habéis rendido las naves!!!
 

En mi caso otras veces si que he desaparecido del cargo, y por periodos bien largos, y sin embargo nunca te atreviste a dar un paso así. Quiero pensar que aprovechas que me encuentro en la distancia para darme este puñalada por la espalda, y tratar de desestabilizar el muy noble y antiguo como otra tile, grupo del FFI. Se que siempre has ambicionado mi lugar, y ello es lo que te ha movido a dar este rastrero golpe….
 

Pero creedme, la situación va a cambiar, es solo cuestión de tiempo. El
general volverá a ocupar el sitio que merece, volverán a llegar noticias de grandes victorias desde la distancia, y las gentes hablaran de ello durante siglos, como un eco que nunca cesa!!! Tengo una misión que cumplir aquí, y no pararé hasta que la haya concluido. La conquista de Lusitania no fue fácil empresa, eso debería ser suficiente para seguir siendo considerado el líder del FFI.
 

Solo estoy de acuerdo contigo en no destacar que la fémina lusa sea muy
simpática… en eso tienes toda la razón. Y por ultimo preguntar una cosa:
“abanzadilla”… “plocamado”… así se expresa un caudillo?
 

A todos los miembros del FFI, no dejéis de reconocer quien es vuestro
verdadero general. Recordad la historia. Recordad adonde os he llevado. Pero no caigáis en las lisonjas y palabrería fácil de vuestro compañero Juacri, que maquina a mis espaldas como hacerse con el poder. Se que sois justos y sabios, y hallareis el camino correcto. Mas una cosa os digo, no intentéis vengar a vuestro general atacando a este impulsivo rebelde. Su error ha sido fruto de su impetuosidad, de su juventud y gallardía, pero debemos perdonarle y recordad también la gran cantidad de cosas que ha hecho por el engrandecimiento de nuestro grupo.�

Curiosas sin duda las comunicaciones interceptadas. Y por ello, no han dejado de arrebatar la intimidad a este grupo insurgente y que se pensaba desarticulado.





¿Porque los chinos tienen los ojos â€¦

29 01 2006

… achinados? ¿Habéis probado el ramen? Bueno, os digo primero lo que es. En los mangas y series tipo Goku, Yester el aventurero, sinshan (o como se escriba) y demás, comen a todas horas unas sopas con fideos. Parece que están muy buenas, y queremos probarlas algún día. Pues ayer lo comí.

Fueron a comprarlo todo a una tienda en Nervión. Yo no fui, pero bueno, por lo visto había sushi y todo recién echo. La odisea:

- Seis botes de ramen a un euro cada uno. Por lo visto había dos tipos, el suave y el picante. Los suave tenían la tapa de color amarillo, y los picantes de color rojo.

- Una caja con pan de gambas. Muchos nos hemos preguntado cómo se hace el pan de gambas, sencillo. Lo compras en esa tienda y te dan una caja con pastillas de plástico azules, los metes en la freidora, y ya está. Pan de gambas. Inquietante.

- Tres latas de cosas para echarle al ramen. Una era de champiñones con curry, otra de no me acuerdo que y la tercera con Mok Chiken. ¿Pollo de mentira?. Pues si, como en Matrix, trozos de gluten concentrado con sabor a poyo. Miedo.

- Bolas de… ¿pan? Con carne dentro, para freír, muy buenas.

- Una botella de licor y ocho vasitos de porcelana.

Bueno, pues resulta que el ramen son fideos ya hechos, con sus ingredientes, todo secado. Lo único que hay que hacer es hervir agua y añadírsela a lo que hay dentro del bote de plástico del ramen. Estaba bueno, si. Se hace en un momentito, si. Pero vaya tela con lo que pica. No apto para ¿ulcéricos?.

Estuvo bien la cena de ayer. Al final tres de los que estábamos no pudieron comérselo. Y yo sólo me tomé un bote de ramen. La verdad es que sacia el apetito de cualquiera.

La cosa es que por lo visto estos chinos están comiéndolo a todas horas, y bueno, yo hoy me he despertado,…, he tenido que ir al baño. Me he puesto a leer un poco la literatura de esas cuatro paredes, ya sabeis: El champú, gel, desodorante, etc … Y he visto la luz: los chinos tienen los ojos achinados por lo que comen. Si a mi con un bote de ramen me pasa eso, a ellos que lo comen todo el tiempo…

Normal que las casas sean tan chiquititas en oriente. Tienen que pasar el tiempo que están en casa en el baño, apretando, digo yo.





Tormentas

24 01 2006

Se me ha ido otra vez, y voy ha hablar de tempestades. Y es que cada vez que se acerca la hora de abandonar el humilde despacho en el que trabajo veo las nubes negras cerniéndose sobre mi cabeza.

Corro y corro, pero me siguen. Compañeros, que sé que son fieles, me acompañan un trecho, me ayudan a quitármelas de encima. Pero eso es algo que sólo puedo hacer yo mismo. Cuando ya no pueden seguir mi camino, tienen que seguir el suyo, me veo sólo, una vez más y un día más.

Intento protegerme de mil y una formas. Intento controlar lo que se me viene encima manejando y encaminando mi interés hacia otros pensamientos. En concreto, hacia unos ojos a ratos verdes que me recuerdan que llevo ya algo más de tres meses vivo.

En la soledad de mi camino, veo la tormenta más cerca en cada vuelta de volante, no sé muy bien porqué me dirijo a ella., podría dar la vuelta y alejarme, pero no me queda otra. Tengo que volver.

Levanto la mirada y atisbo el accidente geográfico a lo cerca. En la cima de esa montaña que llamo hogar veo el resoplar de los vientos y el devenir de los jirones de cielo que parecen caer sobre las afiladas laderas.

Y llego a su falda. Tomo aire para empezar a escalar, me armo con el equipo de supervivencia, un poco de paciencia y me digo: “Bueno, puede que hoy sea diferente.�

Y empieza la subida. No cuesta mucho, la verdad, ya he hecho este camino muchas veces y me conozco al dedillo cada recoveco. En realidad, el camino de ascensión que sigo está ya desgastado y amoldado a mis manos. Algunas veces pienso que aquellas grietas están puestas para mí y sólo para mí. Diría que son incluso amigas, ya no están afiladas como al principio, están echas a mis dedos y mis dedos a ellas.

Con la altura y el esfuerzo, noto que me falta el aire. Pero la tempestad, creo que no sabe, que de un tiempo a esta parte tengo ayuda. Aliento amigo el que me da pensar en esa mirada.

La tormenta no ha empezado, y parece que no lo ha hecho en todo el día. La pared escarpada está seca y hace más rápida la subida.

Y llego a la cima. Me abro la camisa dejando mi pecho al descubierto, sabiendo lo que la tormenta me tiene destinado, como todos los días. Dejo lo que traía conmigo en el suelo y a la vista, ordenado, como siempre. Y espero paciente.

Tiene que llover, así que cierro los ojos y confío en que empiece y termine pronto. Sólo espero que al menos las llaves del coche sigan donde las dejé cuando todo pase. Espero y espero, imagino que nunca cierras los ojos, no pestañeas. Alzo los brazos creyendo que estás aquí, y mi propio tacto me juega una mala pasada. Ha empezado a llover.

El agua empieza a empaparme, y noto las gotas resbalar por mi espalda. Y me digo: “Sólo es agua, no me dolerá� Pero está fría y se cala hasta los huesos. Pronto pasará. Y pasa. Sigo donde me quedé, imaginando tu pupila en el horizonte, acompañada por un arco iris poniente inmaculado y perfecto. Y sigo corriendo, como si tuviese alas en los pies, no toco el suelo.

Un trueno retumba en el exterior y mi interior se encoge. Paso del sueño a la vigilia tan rápido que me desoriento. Me sorprendo medio descansado medio empapado. La tormenta, está dormida, pero está ahí. Latente y paciente me dice desde su sueño lo mismo de siempre: “Tienes que volver y aquí estaré.�





10 Razones para salir con un geek

20 01 2006

Tomado de t4z on line: Algo asi como un diario Ahora seguro algunos dirán que es un geek? .. Bueno si no lo saben .. pueden encontrar info en esta dirección : http://es.wikipedia.org/wiki/Geek

1. Los geeks son útiles: pueden arreglar tu ordenador, tu portátil, etc. Esas habilidades son muy útiles y pueden hacer que tu vida vaya sobre ruedas.

2. Son más románticos de lo que la gente se piensa. Su idea del romanticismo puede consistir en hacer una página web sobre ti. Pero vamos, las webs duran más que las flores y se las puedes enseñar a tus amigas.

3. Tienen cerebro y suelen ser muy cultos.

4. Requieren poco mantimiento, así que no habrá necesidad de cenas muy elaboradas. Y si no eres la mejor cocinera, siempre puedes pedir una pizza.

5. No tienes que preocuparte de qué estará haciendo. Lo más normal es que lo encuentres delante del ordenador.

6. Él confía en ti, así que puedes ser tú misma cuando estés a su lado. ¿Quieres andar por casa con una camiseta vieja para estar más cómoda? A él no le importará. No le molestará que no te maquilles o que pases de arreglarte el pelo.

7. Te hará estar radiante allá donde vayas. No importa lo cutre que sea tu forma de vestir, no importa que no tengas don de gentes: parecerás una modelo sofisticada y una elegante diplomática al lado de tu geek. Hará que estés tan bien, que te enamorarás de ti misma.

8. Vale: no entiendes de ordenadores, televisión ni DVD’s; tampoco te importa ser popular o elegante. ¿Qué me dices de los últimos gadgets tecnológicos? Serás la orgullosa poseedora de los aparatitos más modernos si te decides por salir con un geek.

9. No te va a poner los cuernos. Coge a la mujer más sexy del mundo (Angelina Jolie, por ejemplo) y ponla en la misma habitación que un geek. En un rincón, pon un ordenador último modelo. Apuesto a que a tu geek le apetece más jugar con el ordenador que empezar a conocer a Angelina Jolie. De hecho, puede que ni siquiera la vea si el ordenador dispone de conexión a Internet. ¡Venga, vamos! Tiene que descargar su e-mail, navegar por la web y escribir un post en su blog contando que está en la misma habitación que Angelina Jolie…

10. Y esta es la razón definitiva: realmente le importas. No tu apariencia (aunque eso es un plus), ni lo delgada que estés, ni todo el maquillaje que te pongas encima. Le gustas porque eres tú.

Geek

Geek





Oración del Padre nuestro

18 01 2006

Porque ante todo tenemos confianza en Ti,más que en nuestros planes y en nuestras fuerzas; porque no queremos olvidarnos de que nos proteges,y nos llamas y envías acompañándonos siempre;porque Jesús mismo nos animó a que te dijéramos así,aquí estamos todos invocando tu verdadero nombre.

Padre nuestro.

Porque ya estamos cansados de escucharque a los cristianos nos importa sobre todo el cielo; porque sin embargo damos a veces razones para ello; con los ojos y el corazón bien abiertos a las realidades desafiantes de nuestra diócesis, enraizados en esta tierra decimos:Que estás en el Cielo.

 Cuando vemos tantos hermanos sufriendo esa pobreza que excluye de la fiesta de la vida; cuando se ha hecho una virtud de la insensibilidad; para que no dejemos de indignarnos ante la ofensa de tu nombre, ayúdanos a no decir en vano.

Santificado sea tu nombre.

 Porque vivimos demasiado en terreno conocido y tibio como si ya tuviéramos muy poco que aprender; porque vamos anunciando evangelios a nuestra medida, sin sorpresa, sin desorden, con controlada alegría; porque nos sigue costando aceptar cuánto estás en los otros, da fuerza a nuestra súplica:

Venga a nosotros tu Reino.

 Porque siempre es grande la tentación de suponer que nuestro camino es el único y buen camino; porque tenemos esa insólita habilidad de justificar con buenas citas lo menos parecido a tu Palabra; a pesar de que pueda complicarnos la vida, te rogamos:

Hágase tu voluntad en la Tierra como en el Cielo.


Por las graves carencias de vivienda, salud y educación, por la golpeada esperanza de niños, ancianos y familias; para que sepamos salir de nuestros aislamientos, y tener gestos concretos de solidaridad y esperanza, todos necesitamos que alimentes nuestras fuerzas.

Danos hoy nuestro pan de cada día.

Por la pereza de no averiguar en serio lo que pasa y sus causas; por el contarnos solos con suficiencia; por no permitir ni promover que todos participen; por acaparar responsabilidades sin confiar en los demás; porque en definitiva no creemos en Ti y en tu Espíritu renovador.

Perdona nuestras ofensas.

Hoy queremos aceptar a los demás sin imponerles nuestros moldes, deseamos de verdad quitar de nosotros todos los sentimientos mezquinos,ahondar la convicción de apostar por las pequeñas comunidades, para crecer en humanidad y coherencia cristiana; con humildad te pedimos otra vez que perdones nuestras ofensas

Como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

 Porque los tiempos están poco claros, y las propuestas “light� a la vuelta de la esquina, porque es demasiado frecuente oir eso de “vive tu vida� y que el camino de tu Hijo es cosa superada y triste; cada vez que estemos por bajar los brazos, por favor.

No nos dejes caer en la tentación.

Cada vez que pensemos que solos es mejor, cada vez que actuemos sin consultar a nadie, cada vez que supongamos que las respuestas están bien claras, cada vez que sintamos que somos mejores que cualquier otro, como en cambio queremos confiar sólo en tu misericordia.

Líbranos del mal

En Ti está nuestra fuerza, Tú nos haces fecundo. Sin Ti, Dios, Padre, Hijo, Espíritu, polvo disperso seríamos, pero en cambio somos pueblo por Ti reunido y enviado. Que sea así siempre en esta comunidad nuestra.

Amén.





Erase una vez un reino (IX)

17 01 2006

Definitivamente fueron dos eternidades, pero mereció la pena.
Se tocaron, y él olvidó por un momento el dolor que sentía en el costado, y se centró en la calma que empezó a manar de lo más profundo de su corazón, a borbotones; y se convirtió en un mar derramado por ambos lados de los acantilados del fin del mundo en que se convirtieron los limites de esa cama habitada por dos.
 

Pocas palabras se cruzaron entre ellos, un atasco de sentimientos las impedía avanzar. Fue difícil para él no poderse mover  en aquel instante. Su cuerpo negó seguir las órdenes dictadas por su cerebro, así que decidió abandonarse al ritmo que marcaba el borrador de los acontecimientos.
 

De esta forma, tenemos a dos individuos, uno de sangre azul, y otro de sangre que se veía roja. El nexo de unión entre ellos empezaba en sus manos y acababa en sus miradas. Él solo pensaba en el pacto, se ahogaba en su mirada, intentando adivinar lo que ella pensaba.
 

De repente, y sin saber porqué su cuerpo se movió lo suficiente para salvar la distancia que separaba sus miradas. Ella dijo un sí tácito, es decir, un “NO� no mencionado cuando sus labios se encontraron. Y por segunda vez oyó violines, trompetas y arpas, cuando de repente empezó a sentir el latir de un corazón acelerado, la cautelosa  maquinaria con precisión de reloj que empezó a correr en el momento en que ella pasó por debajo del arco de la puerta.
 

Consiguió abrir una brecha entre las defensas, o eso pensaba él. Pero bueno, ahora ya no importaba nada, sólo ellos. Él con el costado maltrecho y el corazón, que latía como si hubiese vuelto a nacer.
 

Si el cielo tiene sabor, seguro que es el que su gusto detectó en aquel momento. Aterciopelado, cálido, sin prisas, pero sin pausa. Por favor, que no pare. Pero como marca el refranero popular, todo lo bueno se acaba, y ese momento tenía que terminar en algún momento, por mucho que ninguno de los dos quisiera ponerle fin.
 

Y terminó, y es que las pocas fuerzas que su cuerpo consiguió reunir se esfumaron. Se dejó caer en la cama, con los ojos cerrados. Ella también los tenía cerrados. Ambos se quedaron saboreando los restos del momento que se esfumaban con el aire.
 

Por supuesto, sin querer que aquel momento terminase, tumbado en la cama, casi sin aliento, abrió la mano que había cerrado debajo de la almohada del hotel. En su pecho dejó caer el contrato, doblado, firmado, y cuidado con mimo.
 

Soñaba con él y ahora viviría por él.
 

“Que le den a mi jefe, aquí nunca me encontrarán.� Pensaba mientras su cuerpo no daba ya más de sí.
La vigilia y el sueño no se enteraron de que el pacto estaba firmado. Pero una batalla interna explotó, se sublevaron, no sabia muy bien quién era el responsable de aquello.
Ya no sabía a ordenes de quién estaban los acordes de sus palabras, del protocolo intenso de su comercio, y ya nada importaba todo eso. Fuese quien fuese quien domina allí, donde los sueños son tan libres como una manada de mustangs sobre el desierto, debía de gritar bien alto. Y sus palabras eran grilletes sobre sus párpados y condena de su vigilia engañada.
 

Se sublevaron todas las ideas contrarias, y mientras caía en el más profundo final de sus ojos entre abiertos, nada más podía recordar que la suave caricia y el aleto leve del aliento de la poseedora de los límites de su reino sin fronteras, sin guerras, sin niñas asustadas, sin madres desesperadas. En un mundo de dos soñó. Durmió, por fin, podía descansar y no quería, pero no podía más. Soñó y soñó. Ya no era un simple comerciante.
 

FIN DE LA PRIMERA TEMPORADA.





Bienvenida Marta

17 01 2006

En la oscuridad de tu primer sueño, tomaste tu primer soplo de aliento de las manos de una palmada en el pompis, y la viste. La que te era tu cuna, la que es tu primera visión y la que será tu cuna de aquí a un tiempo.

 

Has dejado de sentir su corazón, su calor, su alimento, pero no por mucho tiempo. Llorarás para que de vez en cuando te devuelva esos recuerdos. Y lo hará cada dos horas, recomendado por la mano amiga que te separó de tu madre.

 

Dios te ha puesto en el mundo por alguna razón. La primera que se me ocurre es llenar de alegría a una familia que te estaba esperando. Ahora estás bajo la lluvia, al igual que el mundo, pero no te preocupes, porque tienes paraguas de sobra.

 

Ahora eres pequeña, todavía no eres completa, pero el tiempo te ayudará y tus padres te sostendrán con cariño. Habrá buenos y malos momentos, no te engaño, pero créeme si te digo que merece la pena seguir adelante.

 

Cuando necesites algo pídelo, llora, no te cortes, alguien te escuchará, aún cuando crezcas.

 

Bienvenida al mundo Marta, mis mejores deseos para ti y tu familia.





Vals nocturno

15 01 2006

La luna estaba despierta, había quedado con algunos amigos. Las leyes de la gravitación llegaron primero, como siempre, para cerciorarse de que todo iba como debía ir. Luego llegó el lucero, como siempre, elegantemente tarde, no más de diez minutos. Al rato aparecieron las coquetas estrellas, como siempre, tardaron en maquillarse.

En un patio de adoquines colorados y platos sevillanos en las paredes, un servidor observaba el vals. Chupa de cuero, como siempre, puntual como nunca. Me había llegado un sms para que no me perdiera la cita.

Las estrellas se ocultaban tras las luces de la ciudad. Coquetas y tímidas, así son. El lucero no desaparece, le gusta llamar la atención. Sólo un espectador, y la luna me miraba a los ojos, pero, lo siento, esta vez no querida luna. No tienes sus mejillas ni el color de sus ojos.

El frío se convirtió en mi aliado y pacté con el viento. Aquél transformó mi respiración en bao, y éste lo interpuso entre la luna y yo. Sin darme cuenta, mis exhalaciones se transformaron en nubes que desviaron mi atención de un espectáculo que estaba acostumbrado a disfrutar solo.

Y me olvidé del espectáculo celestial que pensaba era sólo para mi.





Oda al 13

14 01 2006

El número maldito, ¿por qué?, pues no lo entiendo, es un número más. Como tantas supersticiones, malos augurios, mala suerte. Pasar por debajo de una escalera, que se cruce un gato negro, y un largo etcétera escrito con “sangre� en algún libro de tapas orondas, duras y oscuras.

Incluso habiendo cumplido la mayoría de edad nos asusta mirar debajo de la cama con la habitación a oscuras. Muchos miedos se encierran en ese baúl invisible de debajo del colchón. Y cuando asomamos la cabeza, cuesta no pensar: “¿y si…?�. Curiosas tradiciones son las que guían la vida de los asustadizos en un mundo en el que la felicidad no es noticia en los telediarios. De hecho la melodía de apertura de los noticiarios es capaz de hacerme cambiar de humor. Hasta me parece que ese sonido es el que acompaña el gemido de las puertas del infierno. Es por eso por lo que dejé de ver las noticias en la caja tonta y decidí leer, de vez en cuando, la prensa digital. ¿Pero qué prensa digital leer? Por supuesto, los blogs de los amigos y algunas páginas de tecnología. Y la radio, por supuesto. Fiel amiga, conspiradora conmigo en lo que un día fue el más feliz de mi vida. Hace algo menos de veinticuatro horas.

Malos tiempos para la literatura deben ser si dejan que gente como este “autor� le escriba una oda a un número. Así que sigamos por donde lo dejamos. Como decía, el 13 es el número primo más maltratado por la historia. El 5 el más maltratado por la sociedad, pero como yo soy el que escribe aquí. Me quedo con el 13, porque ahora significa mucho más para mí ese número.

Gracias 13, por existir, porque si no existieras, yo no sería lo que soy hoy.





Erase una vez un reino (VIII)

12 01 2006

¿Qué carajo está pasando?
 

Se preguntaba mientras una voz de tonalidad preprogramada llamaba a la calma a los ciudadanos. Una sirena sonaba cerca. Era la típica señal que instaba a la gente a esconderse en el refugio más cercano. Encerrarse para esperar a que un soldado abra la puerta pregonando que todo había acabado.
 

Y es que la razón y la locura, ya estaban haciendo de las suyas, otra vez. Y el reino en el que se desarrolla esta historia jugaba un papel estratégico. Su posición era ideal, y el primero que consiguiese hacerse con el control de aquel reino tendría todas las papeletas para el sorteo final.
 

Y la lucha por la conquista había empezado. Cualquier sociólogo lo hubiese predicho: “Preparaos para pasarlo mal, porque se avecina una buena�.
Se veía venir, de lejos, incluso se olía, de lejos.
 

Empezó a oír explosiones a lo lejos, venían del palacio. El miedo lleva al dolor y a la deseperación, y la oscuridad se cernió sobre su rostro. Cogió su cazadora de cuero, se embutió en ella, metió la mano bajo la almohada y salió corriendo.
 

Mientras salía de la habitación un sudor helado empezó a manar de su frente. Bajó por las escaleras como una exhalación, los escalones pasaban bajo sus pies de cuatro en cuatro.
Cruzándose con el resto de habitantes, la morena del cuarto, el músico del tercero, el tímido del segundo, y un largo etcétera, salio del motel “Gente corriente� de un salto.
 

Cayó en mitad de la acera y se percató de las nubes de humo negro que nacían aquí y allí. Echó una ojeada. Su mundo se vaciaba. “No, de allí no, no ha habido tiempo, ¿cómo es posible?�
 

Todas las nubes eran de una oscuridad terrible, pero aquella absorbía la oscuridad de todas las demás, la que salía del palacio.
 

Corre, estúpido, corre.
 

Hubiese sido imposible tomar prestado cualquier medio de transporte, la gente corría despavorida en busca de refugio. El miedo en sus caras y la prisa en sus piernas. El silencio gritaba por todas partes. Su vecino tenía ese día que repartir flores, pero el crudo curso de los acontecimientos le hicieron darse cuenta de que si Dios existía, se estaba hundiendo de pena por lo que estaba pasando. Bandadas de pájaros se iban todas juntas por un cielo incierto.
 

Corre, estúpido, corre.
 

En tan sólo un milisegundo desde que cayó a la acera, echó a correr. Hubiese preferido saber volar, de esa forma no habría tenido que esquivar el dolor con el que se encontró en el camino.
Madres buscando a sus hijos que se supone estaban jugando en el lugar donde ahora había un agujero en el suelo. Una niña asustada agarraba una muñeca, lloraba. Pasó junto a ella, la agarró en carrera y la dejó enfrente de una mujer que gritaba:
“¡Mi hija, esa es mi hija!�
La mirada de gratitud que se intercambiaron comerciante y madre dejaría helado al más activo de los volcanes.
 

Y siguió corriendo.
 

A medida que se fue acercando al palacio, tuvo que esquivar a algún que otro soldado, tan desesperado como aquella madre, tan asustado como aquella niña.
 

La llamada de una voz familiar le hizo girar la cabeza, acto seguido, cambió de dirección. Una imagen vale más que mil palabras, y una mirada también. En concreto, aquella mirada decía: “No corras en esa dirección que es la equivocada, ella esta por aquí.�
 

Había corrido tanto y tan aprisa que por sus venas ya no había sangre. Sino algo parecido a lubricante para motores. Se asfixiaba, y disminuyó el ritmo de su baile enloquecido en dirección al que le llamaba. El amigo que le llevó al salón de juegos ilegal.
 

Craso error, aquel de disminuir el ritmo. Un frío eléctrico le recorrió el cuerpo, por la espalda, a traición y sin avisar, algo pareció atravesar su costado.
 

Y cayó al suelo. El olvido se adueñó de él, la oscuridad inundó sus sentidos, mil y una sensaciones pasaron por su cabeza. Y otra vez sus recuerdos. Pero esta vez, de adelante hacia atrás, llegó al primer recuerdo que tenía, su abuelo.
 

Y de repente, volvió a nacer. La inercia de la caída le despertó de su desesperación. Y vio a su amigo paralizado por el terror. Se movió un poco, y luego otro poco más. Se levantó, corrió en la dirección correcta y llegó sano y salvo, o por lo menos eso pensaba él. Se agarró a lo que ahora no era más que una borrosa figura humana y se desmayó.
 

Oyó una voz femenina:
-         Estas en un sitio a salvo, no te vayas …
Reconoció la voz de su amigo diciendo:
-         ¡Sacadla de aquí!¡Os dije que no la dejarais entrar!
 

Sintió algo en su brazo, húmedo y tibio, una lágrima. Pasos, un tirón de la sabana lo dejo semidesnudo en lo alto de aquella improvisada cama de hospital. Y la voz femenina fue expulsada de la habitación.
 

En ese momento alguien le empezó a arropar, consciente ya de su cuerpo y su estado, el comerciante estiro la mano y agarró el brazo arropador.
-¿Qué ha pasado?
Su fiel amigo contestó:
-Te alcanzaron en el abdomen, pero no han dañado ningún órgano vital. Llevas dos días en coma, y te hemos mantenido en observación. Perdiste mucha sangre, pero no te has despertado hasta ahora …, pensábamos que no querías vivir.
 

El comerciante se miró el brazo en el que cayó la lágrima y luego desvió la vista para los vendajes de su abdomen.
 

Miró a los ojos a su salvador.
Salió de la habitación, le hizo una señal a alguien y ella apareció al otro lado de la puerta. Pasó y el sanador cerró la puerta tras de ella. Los dejó solos.
 

No dejaron de mirarse a los ojos desde que apareció por el quicio de la puerta.
Una sonrisa mental era lo más que podía dejar ver el comerciante, mientras ella se acercaba a la camilla donde se recuperaba de las heridas.
 

Una eternidad, pasó una eternidad, ¿o fueron dos?, desde que ella empezó a andar hasta que se sentó al borde de la cama y le volvió a coger la mano.