Por fin.

26 12 2005

Dios, han sido veinte minutos demasiado largos. Por mucho que digan que el tiempo es relativo, y una mierda, el tiempo es una putada.





No me preguntes más por el messenger: ¿que haces?

26 12 2005

Pues hablar contigo, que es por lo que me conecto, sólo para hablar contigo.
Dejo de lado el visual studio, mi proyecto fin de carrera … mi vida. Sólo para hablar contigo.
Sólo te digo tonterías, pero tu me hablas, no necesito nada mas. Un ordenador, y una conexión a internet. Maldito invento, para lo único que sirve es para que me cuelgue más por ti.
No sabes lo feliz que me haces con un hola, y lo triste que me dejas cuando me dices, te tengo que dejar.

Me aconsejan que no sea un pesado. Es algo sensato, pero eso me duele. Me duele porque lo único que quiero en este momento es quedar contigo, estar a todas horas contigo. Y ya pasan 10 minutos desde la última frase que escribiste y me muero. No quiero escribir, quiero saber cuanto tiempo pasará hasta que me digas algo, y eches un poco más de leña al fuego que arde en mi interior. El reloj sigue andando.





Mi fe.

26 12 2005

Mucha gente me pregunta si de verdad creo que Dios existe, y yo siempre respondo con un sí como un camión, y luego viene la pregunta del porqué. A lo que yo respondo con un y porqué no. Empiezan a divagar entre que si se necesitan pruebas de su existencia, pero de su inexistencia tambien hacen falta pruebas.

Es como el amor, ¿quien sabe lo que es el amor?, pues no se sabe lo que es, se sabe que uno está enamorado, pero no se sabe demostrar qué es el amor. Bueno, pues lo mismo siento yo con respecto a Dios. Al igual que con el amor, Dios no es algo que se pueda demostrar con palabras, no se pueden dar razones de boquilla, todo lo contrario, se sabe que estas enamorado por cómo tratas a esa otra persona, la ves y se te cae la baba, es decir, es algo que se demuestra con el cómo vives tu la vida.

Son cosas que se demuestran como el movimiento, andando. La alegría y felicidad que se siente cuando se está enamorado no se pueden explicar, sólo los sabes. Además es algo muy personal e íntimo. Pues así me siento yo todos los días, cada vez que me levanto. Y los que me conocéis podeis dar fe de ello, y no os estaréis equivocando.