Nunca, diría yo. Creo que nos gusta quedarnos con las ganas. ¿Que ocurriría si nos lo diesen todo así de golpe? Efectivamente, veo que sois inteligentes. Si habéis pensado que de esa forma no apreciaríamos el valor de las cosas sigue leyendo, si no, piensa un poco. Pero ojo, que pensar denota curiosidad, la curiosidad mató al gato, por tanto, cada vez que piensas muere un gatito. Ténlo presente.
Se dice, se comenta y se rumorea que el individuo puede llegar a ser inteligente, pero la masa siempre es una estúpida. No hay más que hacer un poco de zapping para ver lo estúpida que es la masa.
¿Realmente piensa la masa que es libre? Estúpida
Lo siento mucho y por mucho que me duela, hasta en mi propio hogar. El sitio donde no entra nadie si no es de acuerdo a un consenso familiar. El sitio donde me siento seguro. Todo se desmorona a mi alrededor cuando lo único que se quiere ver son los cotilleos, novelas de tios de gimnasio sin camiseta y tias con escotes que quitan el “sentío” y un reality show de una casa con personas “normales” que representan a toda la sociedad en todos sus ámbitos que tiene que “trabajar” para que les den dinero para conseguir comida y tabaco.
¿Realmente piensa la masa que es libre? Estúpida
¿Realmente pienso que soy inteligente? Estúpido.
No soy tan prepotente como para decir que soy más que nadie. A nadie le interesa si soy inteligente o no, y mucho menos a mi. Algunas veces no es bastante con mirarte en el espejo, algunas veces no es bastante pensar en ti, algunas veces lo que hay que hacer es mirar el espejo y ver lo que hay a tu alrededor.
¿Tengo el valor de mirar al espejo? Más aún, ¿tengo valor para darme la vuelta y contemplar la belleza del mundo en toda su magnitud? El individuo puede que si, la masa desde luego que no.
Me recorre un escalofrio por el cuerpo cada vez que lo hago. Y es que el mundo es bello pero la sociedad es un cadáver en putrefacción al que ha nadie se le ha ocurrido enterrar. ¿Porque? ¿No sabemos ya que la masa no es inteligente?
Ensayo de curiosidad.
Comentarios recientes